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Recomendaciones: "10 minutos" Ganadora del premio Apacuana

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lunes, 26 de abril de 2021

Recomendaciones: El Padre.

 (La siguiente entrada NO tiene como objetivo motivarte a ver esta película)

Los premios Oscar ya fueron entregados y las predicciones acertaron en algunos casos y en otros fueron completamente derrumbadas. En esta oportunidad hablamos sobre una película que fácilmente podría haberse llevado el mayor premio de la noche porque cuenta con todos los requisitos necesarios: Una trama interesante, giros dramáticos, interpretaciones de calidad y por supuesto, una estética visual y sonara hermosas. Damas y caballeros, El Padre.

Esta historia nos habla sobre un anciano de ochenta años que ha sido diagnosticado con alzheimer, su hija tiene intenciones de emigrar con su nueva pareja pero la responsabilidad de cuidar a su único familiar cercano la detiene.

No podemos negar que la belleza de esta película es abundante. Todas las tomas están hechas con precisión y con una percepción de las distancias muy interesante. Enfoques y desenfoques camuflados detrás de la acción que, justo porque no los encontramos a primera vista, realzan la fuerza de lo que se encuentra en primer plano y engrandece los brillantes ojos de Sir. Antony Hopkims y de Olivia Colman, el objetivo que busca esta estrategia se logra sin decir una palabra. Todos los colores que ofrece el apartamento en el cual se desarrolla la acción están en armonía entre sí y da la sensación de que forman parte de la historia; existe una suavidad tenue y longeva en la combinación entre paredes, muebles e iluminación. Todo es hermoso. Una de las cosas que más rescatamos es que, al ser un guion adaptado de un texto teatral (Oscar que se llevó bajo el brazo por mejor guion adaptado)  se tienden a modificar varias cosas a partir del hecho de que precisamente es una adaptación, pero toda esta comunión entre colores y objetos visibles no es casualidad, es una película sumamente teatral y por esa razón destaca tanto su belleza estética.

Las interpretaciones son una maravilla. No hay mucho que argumentar en contra de esto. Para muestra un botón, Hopkims se queda con el galardón de mejor actor principal por encima de Riz Hamed y el difunto Chadwick Boseman por su rol en "Ma Reiney´s Black Bottom", que en este blog, apostábamos por su victoria, no necesariamente por ser mejor, sino por un tema de marketing. Finalmente se podría decir que funcionó, muchas predicciones se cayeron. Pero nada de esto le compete a este gran intérprete que lo da todo en este rol y nos arruga el corazón con su devastadora situación. Algunos momentos sumamente destacables como la reacción a las bofetadas o el deseo de ver a su mamá demuestran con creces que siempre que un actor se mantiene enfocado, tiene la capacidad de recibir nuevas oportunidades para mostrar sus habilidades, incluso si tienes 83 años. 

Por otro lado Olivia Colman, también ganadora del óscar por "La Favorita", lleva la responsabilidad emocional de la película en sus hombros. Cuando vemos las cosas desde su dolor, surgen el lamento, la duda, el remordimiento y probablemente hasta el juicio por la postura que asume su personaje en la historia. Sin embargo, esos zapatos seguro que son muy pequeños y ajustados, tal vez muy pocas personas sean capaces de siquiera intentar colocárselos, porque son los zapatos del amor propio y el amor por el otro luchando entre sí. Sus pensamientos homicidas y el prolongado estado de ansiedad en el que se encuentra es una desdicha con todas las letras.


Probablemente lo que más nos ha gustado esta vez es el trabajo de adaptación del texto teatral y la astucia del director para llevar a cabo la representación final de un objetivo que, en el teatro, seguramente ha de consumarse de otra manera. Cuando el padre es victima de sus desvaríos y confusiones a raíz de la enfermedad, nosotros como espectadores, sufrimos el desconcierto que genera que una persona, un lugar, una conversación o incluso el tiempo, no sean lo que realmente son. Se pierde la noción de los días y del espacio constantemente y darnos cuenta de ello, a medida que avanza la película, es una tragedia emocional muy fuerte. ¿Quién ha de ser capaz de soportar semejante sube y baja de experiencias en tan poco tiempo? El gran logro de Florian Zeller es hacernos ver una pequeña parte de lo que sería padecer una enfermedad tan mortífera y desesperante como esta. Ese pequeño objetivo logrado, por si solo, ya es una gran obra de arte.

El padre es eso, una obra de arte, nacida en una obra de teatro, nacida de la experiencia real de cuidar a una persona con este padecimiento. Es vida, es arte, es bello, es contundente, es doloroso y nos coloca entre los dedos un aceite muy espeso que sirve como documento de recopilación, como clase de interpretación o como demostración de que solo hace falta un buen guion y cinco buenos actores en un buen espacio para hacer un trabajo de calibre. 

viernes, 23 de abril de 2021

Recomendaciones: Judas y el mesías negro

 (La siguiente entrada NO tiene como objetivo motivarte a ver esta película)

Este año la carrera por los Oscar tiene una gran cantidad de películas interesantes como nos tiene acostumbrados todos los años. En esta oportunidad nos cruzamos de forma inesperada con una de las mas grandes de este año. En HdA, la consideramos una película de vital importancia para comprender como se desarrolla un movimiento político de inclinación socialista en nuestros tiempos, las características del populismo con una dosis bien explicita de su lado positivo y su lado negativo. Una interpretación muy cruenta de  Lakeith Stanfield y una muy brillante de Daniel Kaluuya que debe, por respeto, quedarse con el galardón este año después de buscar apartado de la categoría de mejor actor. Entremos de lleno en este conflicto.


La trama cuenta una historia biográfica del período en que Fred Hampton, presidente del movimiento BPP (Black Phanter Party) de Chicago consigue unificar a las pandillas de la ciudad ya otros reprimidos como los Puertorriqueños, para enfrentarse a los intentos de la policía por reprimirlos. Simultáneamente, Bill O´Neal actúa como un doble agente y pasa información a un policía federal sobre Hampton y el partido, lo cual, terminaría desembocando en la muerte del revolucionario.

Las críticas al sistema político Capitalista son muchísimas, pero lo que mas llama la atención son las críticas que hay al movimiento socialista radical que se estaba formando en las calles de Chicago. Esta película, al igual que El Juicio de los siete de Chicago , cuenta los sucesos ocurridos en la misma época en la misma ciudad, por lo tanto, ha de ser interesante mirar los relatos, la veracidad y ficción que puede haber entre ellos.

El sentimiento de pertenecía que hay entre la gente de color en Judas y el mesías negro es impresionante y como espectador te lleva a ser parte del movimiento sin tener que mover un músculo, por ese lado, ya la película es muy interesante. Cuando vamos viendo la transición hacia las partes más cruentas de la película como los asesinatos ya estamos completamente sumergidos en la lucha y parcializados, según lo que nos explica el guion, podemos ver quienes son los buenos y quienes son los malos. Pero resulta que esto se reduce a dos ejes centrales que mueven la acción y sin ninguna duda son el mayor atractivo del filme. Judas y el mesias negro precisamente.

Lakeith Stanfield es nuestro judas. Si la película lleva una hora y no lo detestas por completo quiere decir que no estuviste viendo todo lo que hace este personaje. No necesariamente por lo que hace, sino la actitud con la cual dirige sus acciones. El egoísmo lo separa por completo de los demás personajes de la historia y se convierte en protagonista de una soledad muy lamentable. Es fácil conectar con el rechazo que genera el personaje porque el actor se encarga de hacer ese trabajo magníficamente. Durante la escena del interrogatorio en el auto o el tiroteo frente al cuartel solo podemos sorprendernos de su audacia. Completamente merecida la nominación de este actor a mejor actor de reparto. Estatuilla que podría conseguir con más posibilidades si no tuviese de competencia a su propio compañero.

Daniel Kaluuya es la máxima estrella de esta película. Poco que decir salvo que maravillas de su interpretación tan fiel. Una fidelidad no necesariamente ligada a Fred Hampton como ser humano que vivió. Fidelidad a un arte como la interpretación para lograr un resultado tan complejo y sofisticado. Este intérprete al igual que Leslie Odom Jr. de One Night in Miami, tiene unas escenas escenas para lucir por completo sus habilidades. En este caso, cada discurso de Fred Hampton vale la pena repetirlo para apreciar su hábil provecho de los silencios y su foco tremendamente orientado para dirigirse al público como un orador de primer nivel. Cualquier venezolano que tenga memoria puede ver reflejado a cierto personaje de nuestra historia reciente. Pero el hecho a fin de cuentas es que si Daniel Kaluuya no participa en la categoría de mejor actor es porque Chadwick Boseman está en esa categoría y no hay forma de vencerle, no por ser mejor, pero sí por un tema de marketing. Ahora, en la categoría de mejor actor de reparto es definitivamente el favorito a ganar con letras mayúsculas. Un talento joven imprescindible para el arte este caballero.


En líneas generales la película tiene bonitos detalles estéticos como el beso sombrío entre la pareja protagonista o la muerte griega de nuestro héroe. También tiene una banda sonora que se adecúa con inteligencia, no solo por parte de la edición, también por el director, ¿O es que "la pista del pueblo" durante el discurso de Hampton tras su salida de prisión no es un dopping artístico para potenciar ese maravilloso momento, dentro y fuera de la película? Todo muy teatralmente. En esa misma escena tenemos todo el conflicto interior de Deborah, interpretado por Dominique Fishback, que escucha al padre de su hijo decidir frente al pueblo la forma en la que va a morir, haciéndole caer en cuenta que el niño que está por traer al mundo no tendrá figura paterna que le inspire. Y al mismo tiempo, el juego de miradas entre O´Neal y el agente Mitchell infiltrado entre la muchedumbre. Una escena realmente maravillosa.

Judas y el mesías negro es una gran película que tiene mucho peso cultural sobre sus hombros y un mensaje multinacional que calza perfecto con los movimientos políticos en los que se ha desarrollado Latinoamérica los últimos cincuenta años. Y no solo en Latinoamérica, desde la revolución francesa nos hemos encontrado con estos líderes históricos que han hecho avanzar un pensamiento político hacia una resolución que podemos percibir si salimos a la calle. Por la Cantidad de temas y conflictos sociales que presenta este trabajo en HdA opinamos que esta, al igual que Minari , es una obra mas global y adecuada para llevarse una estatuilla como la de mejor película. Veamos si también sucumbe ante el fenómeno de Nomadland. Daniel Kaluuya nos deslumbra y esta película es una de esas que vale la pena mirar varias veces, para aprender varias veces. Eso siempre y cuando estés dispuesto a vivir y morir por el pueblo. "Morimos por el pueblo porque vivimos por el pueblo, vivimos por el pueblo porque amamos al pueblo. Puedes matar a un revolucionario pero no mataras la revolución. Puedes matar a un libertador pero no mataras la libertad."

jueves, 22 de abril de 2021

Recomendaciones: Minari

 (La siguiente entrada NO tiene como objetivo motivarte a ver esta película)

Continuamos acercándonos paso a paso a la entrega de los premios Oscar 2021 y a medida que avanzamos, se intensifica la posible controversia que puedan generar los ganadores de este año. Cuando nos aproximamos a la fecha de entrega las especulaciones se hacen cada vez más fuertes y las demás galas funcionan como antesala para las favoritas. Sin embargo, el año pasado tuvimos varios giros inesperados con Parasite, siendo la mayor ganadora de la noche y llevándose las estatuillas mas anheladas. Este año, en HdA, tenemos la sensación de que los tiros no serán por dónde ha sido pronosticado y las sorpresas serán varias. Nosotros apostamos por Minari como una de las más grandes merecedoras del premio a mejor película. En la siguiente entrada exponemos las razones.

Minari

 Esta película tiene un abanico de características que la convierten primeramente, en una pieza artística recomendable a cualquier público. El lenguaje, el ritmo, el tema, la acción; todo fluye en sintonía con una idea principal que se distribuye pacientemente a medida que avanza la trama. Todo se narra como una transición paulatina y natural, como el paso que el día le da a la noche, o la calma antes de la tormenta, finalmente será un arcoíris sobre el ocaso iluminando este pequeño emprendimiento que sostiene toda la historia y podría ser una bendición o una perdición.

Minari trata sobre una familia Coreana de cuatro integrantes que en la década de los 80’ se muda a una tierra fértil en los Estados Unidos con la intención de fundar una granja, que funcione para proveer los sustentos necesarios para sobrevivir en el extranjero, a esto se suma la visita de una abuela muy particular que intentará que los pequeños del hogar no pierdan contacto completo con su cultura Coreana.

Allí lo tenemos, ya con la premisa podemos conectar con temas interesantes y muy actuales en nuestro país como lo son la emigración, la familia, el emprendimiento, el significado de ser un equipo o el siempre presente poder del amor. Encontramos de todo: frustraciones, risas, tragedias, inconformidades, belleza natural, el sacrificio y más.

Steven Yeun resucita después de su paso por The Walking Dead para sorprendernos con un pequeño hombre de grandes ambiciones, de huesos estándar, pero de voluntad férrea; una voluntad que luego terminará poniéndose en su contra. Nos agrada percibir su aura indiferente y obsesionada. Esta muy bien lograda interpretación le otorgan una nominación como mejor actor principal enteramente merecida. También da la sensación que sus habilidades continúan en crecimiento y lo veremos en el futuro con más nominaciones, en un año en que no compita con la muerte de Chadwick Boseman por su participación en Ma Reiney´s Black Bottom.

El pequeño Alan Kim es una ternura por completo y es el responsable de abrirnos el corazón y ponerlo de rodillas para sufrir con las circunstancias que se van desarrollando. Realmente valioso el aporte de este personaje para la historia. Por otro lado, su hermana es la que pasa más desapercibida entre todos, a excepción de un par de momentos en los que se luce, su mayor esplendor aparece cuando debe cuidar de su hermano menor.

Han Ye-Ri hace de la madre. No solo es silenciosa, contenida y hermosa frente a la cámara, carga con todos los personajes, sus preocupaciones y necesidades, vela por todos y los cuida como su tesoro más preciado por encima de lo demás. El rol de la madre en esta familia es sumamente importante. Dura y repleta de fortaleza interior. Menos es más, y es difícil que sea demasiado. Gratamente complacido con este personaje y con su destreza, de lo mejor de la película.

Finalmente tenemos al personaje que descoloca todo para acercar a la familia hacia el amor verdadero, el necesario, el que salvará al mundo. También es el símbolo más importante de la película junto al Minari mismo. Sus constantes lecciones de humildad y su intento por preservar una cultura, transgredida por los mismos inmigrantes, es probablemente el tesoro mas sagrado que protege esta historia. La importancia de no divorciarnos de nuestro origen, lo que trasciende, de aquello que no es reemplazable. Todos esos aspectos se colocan en una balanza en las dos horas de filme y al final tal vez nos llevemos una importante lección, si hemos prestado suficiente atención a ella.  

Esta es una película muy merecedora de ser premiada y si no logra ganar no tendría absolutamente nada de qué avergonzarse, es global, es cultural, es fresca, es hermosa y es real. Minari tiene todos los componentes de una gran película a su favor. Ahora, debemos aceptar que la fuerza con la que se presenta Nomadland, coloca a la protagonista de esta entrada como una posible sorpresa casi en todas las categorías en las que compite. En este momento parece una lástima, ya veremos el lunes después de los premios.

Minari, al igual que la planta de la cual proviene el nombre de la película, es un símbolo de renacimiento, de levantarse después de caer, de resurrección espiritual, de no perder la esperanza y no separarse del amor. Una película que no tiene nada que ver con Venezuela, pero como en Venezuela abundan los humanos, diríamos que muchos Venezolanos habrían de sentirse identificados con ella. Porque es una película sobre la humanidad dentro de cuatro paredes y con la presión que impone sobrevivir en una tierra fértil y virgen.

martes, 20 de abril de 2021

Recomendaciones: Nomadland

 (La siguiente entrada NO tiene como objetivo motivarte a ver esta película)

En esta ocasión, para realizar la evaluación correspondiente, partimos de una de las premisas más importantes para los estándares de HdA, la finalidad de entretener. Este factor es muy importante para la crítica de esta película y las razones se encuentran a continuación.

Nomadland

Nomadland es la historia de Ferm, una mujer que ha perdido paulatinamente todo lo que posee quedando reducida a lo que hay dentro de su camión de viajes. Progresivamente decide unirse a un grupo de nómadas que tienen poco que perder y emprenden un viaje por los Estados Unidos para vivir el tiempo que les queda junto a una comunidad afín. La presentación por si sola ya resulta atractiva, pero, ¿Lo que encontramos en las casi dos horas de filme, corresponderá?

Todo el peso de la historia recae en el personaje principal que hila los hechos con cautela. Todo está grabado con una intimidad muy elocuente que conecta al espectador con los ojos de cada una de las situaciones. Incluso, particularmente, nos transmite una sensación de soledad lo que vemos en la pantalla cuando tenemos a Ferm haciendo sus necesidades o recordando a sus seres queridos a través de las fotografías. Todo ese lenguaje silencioso liderado por la mirada de Frances McDormand es una delicia sensitiva en sí. La belleza de la actriz, su escucha activa, su humanidad, toda esa dramática y sutil congregación de sensibilidades son esenciales para la forma en la que Chloé Zhao desea contar la historia.

Hay varios momentos que llegan sigilosamente a la acción y traspasan la carne con todas las emociones que se transmiten (como la escena de la verdad entre hermanas o las constantes miradas con Dave), además, la cámara siempre busca con ingenio retratar esas emociones mientras logra la sensación de infiltrada. Diría que metafóricamente es una película “muy cine”, todo bien preciso, todo bien contenido.

La fotografía es una belleza absoluta, perfecta para llevarse el galardón que entrega la academia a la mejor fotografía. Todos los paisajes, la estética visual y las escenas dentro de la camioneta de Fern tienen una singularidad que nos ha quedado grabada, en primeras instancias, de forma inconsciente. En pocas palabras a película se ve hermosa.

Por otra parte, hay una sensación que nos ha dejado el guion que no nos gusta mucho y es que da la sensación de que no se presenta un gran problema. Parece que toda la importancia del conflicto se encuentra en el pasado, en lo que el personaje ha dejado atrás y no en lo que está ocurriendo. Pasada una hora de película todo era bastante llevadero y, a pesar de estar en una situación complicada, no parece ser ese hecho lo suficientemente resaltante para el escritor como para explotarlo de una forma un poco mas cruel. Tal vez es una exigencia muy personal pero a fin de cuentas, salvo la escena de los platos rotos, nuestra impresión es que en toda la película no ocurre un giro lo suficientemente fuerte como para sacudir todo el panal y hacer que todo el contenido, toda esa miel dulce que ha sido cosechada en el pasado, tenga un rol determinante en el presente. Precisamente por esa razón comenzamos con ese enunciado en esta entrada, porque eso que hace que un espectador promedio se mantenga pegado a la acción escasea de manera impresionante en esta película, por lo tanto, la convierte en un producto que no es del todo recomendable para cualquier público. Si lo que deseas es distraerte un rato con una historia que te haga transitar entre múltiples situaciones, pues esta no es la mejor opción.

Fuera de esto existen otros aspectos positivos como la ya mencionada fotografía, sumamente artística y variada que provecho de la misma trama. una música puntual y correcta cuando se emplea, una muy interesante visión de la muerte y el existencialismo, lo que se vive en los años mas longevos de la vida humana y una interpretación brillante. Realmente cautivado con la expresión de Frances McDormand.

Esta película es una de las nominadas a los Oscar, aparentemente gran candidata a ganar el premio de mayor importancia para la academia y además, ganadora de León de oro en el festival de Venecia, el Golden Globe por ser la mejor película dramática, entre otra cantidad de premios importantes. En HdA comprendemos hasta cierto punto el porqué de todos estos galardones, pero para nuestra concepción, la película ganadora de la categoría “Mejor Película” ha de ser una mucho más global. Nomadland tiene muchos detalles que podría cumplir con esa exigencia pero teniendo en cuenta otras historias que también compiten por la estatuilla, como El juicio de los siete de Chicago o Minari, por lo tanto optamos por darle mayor crédito a otras.

A pesar de todas estas cosas que mencionamos, Nomadland es una película interesante que seguramente volveremos a chequear y nos enseñará cosas nuevas. Da la sensación de ser la clase de historias que mejor llenan el alma a medida que vuelves a releer todo lo que desea comunicar. De lo que sí estamos seguros es que darle a estatuilla de mejor película a este filme es mas que nada, no querer dárselo a otra.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Recomendaciones: Érase una vez en Venezuela.

 

(La siguiente entrada No tiene como intención motivarte a ir al cine)

Estamos mal acostumbrados, en Venezuela, a ignorar el cine venezolano. Me consigo afortunadamente con una película muy importante para la historia de nuestro y país, ardua de filmar por un período de cinco años, como opera prima de un talento valioso y abundante de símbolos de dolor y esperanza.


Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador, es una película semi-documental sobre una minoría venezolana, que con su situación y su estilo de vida refleja a todo nuestro país en una menor escala. Somos espectadores de la forma de vida de un pequeño pueblo a las orillas del Lago de Maracaibo que está siendo asediado por un bote de petróleo que contamina sus aguas y una sedimentación que los obliga a emigrar hacia otro lugar antes que sea demasiado tarde. Esta situación la miramos a las espaldas de tres figuras principales con posturas distintas; Tamara, una líder comunal socialista que apoya al gobierno y saca provecho de los beneficios que esto le brinda, la maestra, una joven partidaria de la oposición, incrédula de lo que dicen los políticos y rebelde al liderazgo que intenta oprimirla, , y una niña que no tiene nada que ver con lo anterior, netamente una víctima, el peor daño colateral y nuestra única esperanza.

Me agrada mucho que este trabajo es una muestra desbordada de pasión y compromiso con el arte nacional. En otros tiempos, con mucho orgullo esta película sería el pan de cada día de nuestros canales nacionales, eso proporcionaría una nutrición cultural importante, mínimo, a las personas que suelen procrastinar mucho con la televisión . Sino, vayan al cine a mirarla porque vale el esfuerzo por completo este semi-documental. En primera instancia, me sentí un poco predispuesto con el hecho de que era estilo documental, pero apenas se muestra el conflicto es inevitable sentir interés, y, a medida que avanza el filme, sentir frustración, vergüenza, dolor, sentido de pertenencia o esperanza . Eso me fascina y lo aplaudo de pie. En esas sensaciones identifico mi procedencia y me aferro a ella para defender que el lenguaje de esta película nos habla de una realidad que existe justo afuera de la sala de cine. Al mismo tiempo tiene un alcance global muy importante porque es como decirle al mundo “Mira lo que pasa en mi país… literal y figurativamente”.

La cantidad de símbolos que maneja la dirección son una delicia, las casas flotantes, el sedimento, los animales muertos, las consecuencias del petróleo, la escuela, la maleza, el ganado. Siéntate a identificar los mensajes subliminales atrapados en las normalidades de lo cotidiano y te darás cuenta de miles de cosas que, como venezolanos, nos llama constantemente a reflexionar. 


Además de todas estas cosas mencionadas anteriormente, tenemos cerca del final del filme la reunión de Tamara con el gobernador; el momento en que nos topamos con el núcleo de nuestro problema en su estado mas bruto y lloramos como unos inocentes, o unos culpables, que cada vez más pueden hacer por sanar la situación. Esta escena final me abrió los ojos nuevamente a que nuestro problema no se trata de algo de Venezuela, o por los venezolanos, o por los latinoamericanos, es una situación de humanos, que se repite y se repite en nuestra historia porque no tenemos tiempo para leer sobre ella y tenemos mucho interés por destacar en el hoy, y mucho menos interés en sacrificarnos por el mañana. 

De igual forma no se preocupen, vayan a ver "Érase una vez en Venezuela, Congo mirador" y compartan lo que allí han aprendido, solo ese pequeño esfuerzo, puede marcar una gran diferencia en nuestro futuro.

domingo, 28 de febrero de 2021

Recomendaciones: Fragmentos de una mujer

 

(La siguiente entrada NO tiene como objetivo que mires esta película)

El cine ha evolucionado con la humanidad como una consecuencia propia de ser hecho por humanos y seguirá evolucionando a su par. No solo ha evolucionado en formas de hacerlo o de venderlo, sino en la forma de comunicar y en lo que comunica. La manera en que esta película cumple con eso que menciono me gustó mucho por distintas razones, pero creo que las principales son la cantidad de símbolos que se presentan y lo humana que es con el espectador.

La premisa es la siguiente: Una pareja que está a punto de tener una hija, tras el parto, la niña fallece por una insuficiencia respiratoria. A partir de allí la relación se va deteriorando a raíz de la postura con la cual cada uno asume la pérdida. De entrada, ya es una situación difícil la que se plantea el guion y los intérpretes manejan muy bien el hilo emocional de la historia dejando una sensación de que podía ser de otra forma, pero lo que ocurrió fue inevitable. El impacto que me generó los cambios que se fueron dando entre ellos me hicieron sentir muy triste, lo único que podía hacer era ofrecer mi lástima por dos víctimas de una situación terrible; y la partera, un daño colateral maravilloso utilizado para mostrarnos la grandeza de la sanación emocional y el deseo de ayudar genuino.

Vanessa Kirbi es tan delicada con sus expresiones que no puedo dejar de mirarla a los ojos. Probablemente reciba una nominación a mejor actriz principal, muy merecida, pero no podría decir con certeza hasta qué punto llegaría porque este año la competencia está dura. Aun así, su interpretación es destacada y sutil, emulando con precisión las emociones de una mujer que deja de vivir en vida. La escena del parto también está muy bien y ella es quien la monopoliza por completo, sufres al verla y desea poder ayudarla, consecuentemente, esta escena es vital para la película en general y me gusta porque te hace empatizar con la trama a penas dejas de escuchar la ambulancia. Prácticamente a los treinta minutos de película ya estás llorando y mucho del crédito es para esta actriz.

Por otro lado, Shia Labeouf luce muy correcto y está a la altura de cada una de las participaciones que tiene. No tengo ni idea de porque, aparentemente, la academia no valora a este intérprete tan dedicado, pero yo le aplaudo a este artista apasionado y comprometido, sobre todo en las escenas de vulnerabilidad como el llanto frente a la puerta, el sexo forzado o la resaca tras la fiesta, que me parece, alcanzó con notable personalidad en esta ocasión.

En otro ámbito, siempre me ha parecido muy interesante la simbología en el arte para expresar. Casi de forma inevitable se utilizan símbolos que forman parte del lenguaje y somos capaces de relacionarlos individualmente con muchas cosas, a tal punto, que lo que vemos veinte personas concebimos de manera diferente según nuestras experiencias y creencias previas. De igual forma, me parece distinto cuando, quien expresa, utiliza conscientemente símbolos originados en el lenguaje de una situación o unos personajes específicos para señalar aspectos importantes de la historia en la belleza de los detalles naturales y cotidianos.En otro ámbito, siempre me ha parecido muy interesante la simbología en el arte para expresar. Casi de forma inevitable se utilizan símbolos que forman parte del lenguaje y somos capaces de relacionarlos individualmente con muchas cosas, a tal punto, que lo que vemos veinte personas concebimos de manera diferente según nuestras experiencias y creencias previas. De igual forma, me parece distinto cuando, quien expresa, utiliza conscientemente símbolos originados en el lenguaje de una situación o unos personajes específicos para señalar aspectos importantes de la historia en la belleza de los detalles naturales y cotidianos. Yo creo que tanto la señora Kata Wéber (Guionista) y el señor Kornél Mundruzcó (Director) logran una complicidad interpretativa que dejan plasmada, cada uno en su rol, y resulta un producto muy atractivo para mis ojos.


Tenemos el puente en construcción, el clima, el esmalte de las uñas y las manzanas entre los elementos simbólicos que destaco y que me llenan mucho como público; porque siento que conecto con la historia en una línea distinta a la de los personajes y eso le agrega un peso dramático, por traducir o decodificar, a la narrativa común que fácilmente podría ajustarse a esta trama. Si no es así, entonces cómo explicar esa toma del juramento de Martha dándonos la espalda y mostrando sus uñas sin esmalte luego de haberlas capturado en paralelo con todo lo que ha pasado, justo cuando está a punto de llegar a su momento de trascendencia. Es hermoso percibir esos detalles con ojos curiosos; porque la complicidad pasa a ser con las personas que no vemos, como mencionaba anteriormente, el director y la escritora, y allí, el diálogo es con ellos.

En una concepción distinta, se encuentra la humanidad que rodea por completo la película y el dolor que abunda en cada una de las escenas posteriores al parto. Los conflictos son insignificancias que, como sanguijuelas, se escabullen en lugares que no vemos a simple vista y van succionando la sangre poco a poco hasta el punto en que comienzas a tambalearte, la vista se te nubla y actúas guiado por el instinto de supervivencia emocional . Es muy duro ver como todo se va deteriorando y fabuloso sentir la verdad en la mirada de Martha y su madre en esos monólogos en los que “solo hablan”. Gracias.

En conclusión, somos testigos de una fragilidad emocional muy fuerte desencadenada por un trágico, pero necesario, capricho de la naturaleza, porque así es como Martha reconoce al final que “su hija no murió para esto” y entonces, te das cuenta de que todo este martirio se trata de los padres y su proceso humano. Por esta razón me cuestionaba el protagonismo completo del personaje femenino porque resulta muy interesante y doloroso el proceso del personaje masculino, que tiene la sensación de ser más secundario, y efectivamente, ya que el contraste se encuentra en el momento de la sanación y en reconocer que hay cosas que escapan de nuestras manos, pero al final aparecen para generar un crecimiento interior que luego nos permiten germinar, si hace falta, dentro de la nevera.

Recomendaciones: Ma Rainey´s Black Bottom

(La siguiente entrada NO tiene como objetivo motivarte a ver esta película)

Que interesantes las propuestas que aparentan ser simples, y en la simpleza, profundizan con rigor cada detalle hasta lograr una película de dos horas. Grandioso. La grandeza de lo pequeño.

Esta película plantea una situación sencilla en un lugar concreto con las personas contadas. Es muy curioso todo lo consolidado por parte del elenco acá porque no importa más nada que lo que ellos nos presentan, eso es suficiente para hacernos conectar con más de uno de nuestros sentidos. Todas las historias en las que la música tiene un rol protagónico valen el esfuerzo de mirarlas.

En este caso, nos topamos con la madre del Blues, Ma Rainey, interpretada por Viola Deivis (En quien nos detendremos más adelante), que va a un estudio en Chicago a grabar un disco en el año 1927. Durante la grabación ocurre unos cuantos inconvenientes que ralentizan el proceso y todos los miembros de la banda lidian con un interesante trompetista llamado Leeve interpretado por el difunto Chadwick Boseman, que sinceramente me dejó boquiabierto con su participación.

El hecho es ese. Esa es la situación. Dentro de esto encontramos muchas razones para mirar a los lados y muchos ojos interesantes que brillan de compromiso artístico. El director Wolfe emplea un lenguaje íntimo y saca provecho de cada uno de los espacios del estudio de grabación para contarnos la historia tan interesan que se desarrolla entre sus paredes, manejando los tiempos con un ritmo que comienza ligero ya partir de la llegada de la Diva se va transformando, con cada diálogo, en una situación tensa y dramática, que concluye con una catarsis para los personajes, para el espectador y para el hombre como ser vivo que sueña y posee autoestima. Nada es lo que parece y debajo de la superficialidad se encuentra un mundo doloroso e intensoPara derramar el vaso por completo, todo va acompañado con música histórica, música apasionada,

No es posible encasillar a la futura nominada a los Oscar´s 2021 Viola Deivis. Ella logra lo que se atraviese. En este trabajo me atrae lo propuesto por el efecto que genera su maquillaje. Una mezcla entre cansancio, deterioro, apuro, falta de interés y dureza. Todo esto se convierte en una máscara maravillosa para la norteamericana que no tiene escrúpulos para hablar con todo el cuerpo usando “únicamente sus ojos”. Su energía es avasalladora y da la sensación de que suprime a todos los demás personajes con su presencia; tal vez sea una sensación generada por su protagonismo, o el peso de la actriz es tan grande que nos obliga a todos a verlo así, pero el hecho es que su foco tiene mucha fuerza orgánica. Pero entonces, llega Boseman.

Chadwick Boseman fue un actor que tardó en llegar a ese momento en el que brilla con luz propia por su trabajo. Luego recibió su oportunidad con Pantera Negra y dio el salto al estrellato que le hacía falta para, en este período 2020-2021, estar en una gran cantidad de películas con un trabajo notable. En este caso estamos ante una que podría brindarle la estatuilla dorada a su memoria, lo cual genera una polémica en mí.

A primera vista está irreconocible en el filme. No podía creer que era él. Sumamente delgado en comparación a como lo había visto antes. Luego pensaba que quizás era consecuencia de la enfermedad que padecía, pero el hecho es que le viene como anillo al dedo en esta ocasión; calza perfectamente con la personalidad de Leeve y lo diferencia no solo de los demás actores, como actores, sino de los demás personajes. El actor tenía aproximadamente cuarenta años en el momento en que se hizo este trabajo y luce, de lejos, como el más joven de los miembros de la banda, lo que termina siendo coherente por las condiciones y aspiraciones que tiene Leeve dentro de la trama. Por otro lado, es espontáneo. Y con espontáneo me refiero a libre, muy libre y cómodo con todo lo que ocurre, carismático como si era una comedia, pero medido para calzar con brillo en este drama de atardecer. Su voz también es maravillosa para el personaje y tiene esa escena en la que sus ojos reflejan un mundo interior muy solitario y resentido. Todo esto termina por rellenar todos los méritos necesarios y justos para no solo ser nominado, sino también llevarse la estatuilla.

Y es allí donde está la polémica. El Oscar es un premio que honra el trabajo de un artista como emblema de reconocimiento que entrega la academia de las artes norteamericana. También tenemos bien claro que esto se trata de mercadeo, publicidad y farándula en una proporción comedida. Pero, teniendo en cuenta el valor que tiene para todos los involucrados con el galardonado, resulta ser el premio de mayor prestigio cultural en el cine actualmente. Por esa razón no me inclinaría del todo a la decisión de otorgárselo a una persona que ha fallecido. El reconocimiento pueda generar un empuje positivo en los vivos, pero le sirve de poco a alguien que no lo está. Eso, por un lado. Por otra parte, soy consciente del impacto emocional que esto puede generar en muchas personas que quieren o respetan a este caballero, pero aun así esto no escapa del marketing cultural que tiene la academia. Tenemos el último caso similar, Heath Ledger, que recibió el premio y quedó inmortalizado por su interpretación de Joker, pero esto de “vamos a otorgárselo porque murió” no sale de mi cabeza y me parece una lástima si esa postura es predominante sobre lo demás, porque estoy seguro que todos querrán que gane la estatuilla, pero no todas esas personas habrán visto siquiera el trabajo tan grandioso que hace en esta película, y lo más lamentable, es que este trabajo le otorga absolutamente todos los méritos que necesita.

Esta es una opinión muy personal sobre este caso en particular buscando ser objetivo con un dilema que puede generar polémica. Porque la cuestión es que Boseman fue un tremendo intérprete que desafortunadamente fue víctima de una terrible enfermedad que no recibió el reconocimiento que merece por ser un trabajador apasionado, pero no creo que el reconocimiento valga menos por haber muerto. De cualquier forma, NO (véanla) vean la película para que cuando llegue su victoria no me haya equivocado.

En definitiva. Esta película es muy rica de contenido cultural estadounidense, llena de situaciones humanas y de conflictos que, en otra época, habría sido muy distinto, incluso con los mismos personajes. Más allá de lo rica que es la trama, me quedo con la clase de Viola Daivis y la bofetada que nos da Chadwick Boseman con toda su vida en juego. Wakanda para siempre.

domingo, 7 de febrero de 2021

Recomendaciones: Mank

(La siguiente entrada NO tiene como intención motivarte a ver una película, ni investigar sobre nada ni nadie)

Tengo sentimientos variados con esta obra por razones múltiples personales. Por lo tanto, no esperen encontrarse con una postura cien por ciento centrada en la película. El contexto social e histórico también influye acá.

“Mank” es la historia de como Herman Mankiewicz, apodado Mank, escribe el guion de una de las películas más importantes de la historia de Hollywood, “Ciudadano Kane”. Conjuntamente viajamos entre el pasado y el presente para darnos cuenta de los excesos y las marramuncias que dominaban la industria cinematográfica de los Estados Unidos en los años 30 y 40.

La película arroja varias críticas muy importantes al sistema político de Norteamérica , el control de las masas, la corrupción en las corporaciones dominantes y la creación de un monopolio social generador de una lucha de clases que aún puede evidenciarse en la actualidad del país.

Tenemos a Herman Mankiewcz, interpretado por Gary Oldman, que ha causado a mis sentidos varios momentos de empatía. Es un personaje sumamente humano. Por supuesto, esto podría resultar evidente al tratarse de una película biográfica, pero existe un gran mérito del guionista, en este caso el padre del director, que con su visión de escritor expone caras de un hombre golpeado por el karma, pero humano al fin y al cabo, con posibilidades de ser perdonado y de perdonarse a sí mismo . Su conflicto con el alcohol es grandioso para el drama y la forma en la que es llevado por sus asistentes me ha parecido una cercanía tremenda con las carencias y debilidades del ser hombre.

En ese cuerpo está Gary Oldman, que se transforma nuevamente, y rejuvenece junto a Mank en cada momento de la película. Me encanta como el personaje es distinto en sus dos etapas; está atrapado en una cama o es víctima del libertinaje que te otorga la fama y el éxito. Lo que más me sorprende, y registro de su participación, son los momentos del pasado. Si tomamos en cuenta la edad del intérprete y la degradación de su cuerpo a raíz de los excesos en los que vive el personaje entre una época y otra, es fascinante mirarlo con una esencia de entereza y otra envejecida, detalladamente logradas y además diferentes. Esto es una nominación más que asegurada para el británico y no valdría menos. Incluso lo veo como uno de los grandes candidatos a ganar varios premios de la temporada en la categoría de mejor actor principal.

Mi admiración por varios miembros del equipo es grande. David Fincher me parece uno de los grandes directores de Hollywood. He visto varias de sus películas y me da la sensación de estar dirigidas por la misma persona; algo como una marca o firma personal. Por esa razón me disgusta un poco Mank. Podríamos decir que el director salió de su zona de confort y se arriesga con varias propuestas nuevas a la hora de filmar. Esto es el lado positivo, pero a mí no termina de llenarme. Por supuesto, esta opinión es muy personal y está fundamentada en lo encantado que estoy con “Fight Club” o “Gone Girl” que me parecen películas magníficas. En este caso tengo la sensación de que se ajustaron muchas cosas tomando en cuenta lo que representa esta historia para el cine de Hollywood. Por otra parte, la estética en blanco y negro se torna muy atractva a primera vista pero podría ser un arma de doble filo dependiendo del público al cual se enfrente.

Y es allí donde aparece lo que más me disgusta de esta película, la industria a la que pertenece. "Mank" es una película norteamericana, para norteamericanos y alabada por norteamericanos; y esto, no necesariamente la posiciona como una mala película pero tampoco como una de las grandes. 

Sin restar méritos, es un filme interesante con una grandiosa interpretación principal, pero antes de verla necesitas estar al tanto de muchos datos extra que te pueden ubicar en el contexto que se plantea para poder mantenerte enfocado los primeros veinte minutos. Si no sabes de que va "Ciudadano Kane" o no tienes idea de lo que significó o no tienes idea de lo que representaba Hollywood en esos años de crisis mundial, pues ni el más mínimo interés. Por lo tanto, no esperen verla en la televisión por casualidad porque no es una película para todo público. Para mí, eso le resta puntos en la carrera por el Oscar, porque la ganadora de esa estatuilla ha de ser una película más global. Claro que podemos sentirnos identificados con Mank como personaje muy humano, pero con su historia y su situación, hay que querer. De hecho, me recuerda a la última película de Tarantino, una gran película para Estados Unidos, pero en el resto del mundo aún amamos Tiempos Violentos.


El hecho es ese. Mank es una película interesante para los interesados . Con una gran interpretación, pero con mucha responsabilidad para el público que no es cercano a lo que se plantea en el Filme. Por supuesto, varias de las críticas son fulminantes para el sistema de poder norteamericano que aparentemente “seleccionaba” a los miembros del comité presidencial como seleccionaba actores para una película y viceversa. Adjunto a eso, lo hacían con un método parecido al que se utiliza actualmente en Venezuela para seleccionar actores en los proyectos audiovisuales mayormente, “Alto, con ojos y que sonría”.

Sin tomar pinceles de otros artistas, recomiendo “Mank” como una recopilación de “pruebas” de que Hollywood es una industria mecanizada y que lo sigue siendo . Si no es así, ¿Cómo es que esta película podría ser seleccionada como la mejor del año?

miércoles, 13 de enero de 2021

Recomendaciones: El juicio de los siete de Chicago

 (La siguiente entrada NO tiene la intención de motivarte a ver esta película.)


Comienza pronto la carrera por los premios de la academia y, como todos los años, las predicciones suelen ser recurrentes. En este blog no hay intenciones de predecir ganadores o nominados, pero en caso de acertar, diremos te lo dije.

Esta aventura comienza por un filme que me ha tomado con la guardia baja, tal vez demasiado, por el impacto que ha generado en mi como espectador. Las razones de esto podrían ser reducidas, pero son suficientes para asumir, por mi parte, que esta película tendrá varias nominaciones. Las merece.


El Juicio de los siete de Chicago es la recreación de los hechos ocurridos antes y durante uno de los juicios más importantes de la historia de los Estados Unidos. Tres facciones revolucionarias, en contra de la guerra de Vietnam, movilizaron sus respectivas masas para congregarse a manifestar en un parque del cual no habían obtenido los permisos legales. Esto terminaría en un inminente enfrentamiento con la policía y el arresto de 7 figuras del movimiento, más o menos.

La sinopsis de la película esta allí. Eso es todo. A primera impresión me imagino una trama sobre un juicio convencional, pero si recordamos solo por un momento que es una obra de arte y que detrás hay muchos artistas involucrados, la cosa ya no parece tan aburrida. Excepto, que veas el tráiler. Esto es lo peor del material. No me pareció adecuado, desvía al público en lugar de atraerlo. Luego de verlo, realmente desconozco las fuerzas que me impulsaron a mirar la película finalmente porque no cabe la menor duda que no fue gracias a esa propaganda.

Por otra parte, están los focos en los cuales destaca la película y la hacen brillar con un aparente esfuerzo reducido.

Spoilers



El reparto está integrado por artistas maravillosos. A primera vista me impresione con la apariencia de Jeremy Strong, el reciente ganador del Emmy por su participación en "Succession", que no solo esta muy oculto entre sus fachas de Hippie, también tiene una esencia corporal muy distinta, una mascara e incluso un hedor particular. Si prestas atención lo puedes olfatear en cada una de sus apariciones. Realmente disfruté mucho del dúo Hippie y sobre todo disfrute de sus parlamentos e intervenciones que aparentan ser únicamente la comedia de la la historia pero esconden probablemente los mejores llamados de atención.

Luego tenemos a Eddie Redmayne. Este caballero ha demostrado una evolución y versatilidad tremenda en la ultima década y tiene aura de actor maduro. Durante toda la película transmite la sensación de que su personaje tendrá un gran momento y a pesar de eso, es sorpresiva la forma en la que esto se da. Probablemente él también pase a formar parte de los nominados de la siguiente edición.

Luego está quien me ha parecido el más destacado de todo este gran elenco, el maestro Mark Rylance. A diferencia de Strong, lo he reconocido rápidamente pues no presenta demasiados cambios físicos exteriores relevantes en su faceta de abogado, pero los cambios interiores y energéticos que hay a su alrededor son increíbles. Para mí ha sido una clase de interpretación ver su rol acá. Lo he disfrutado en todo momento. Sus constantes enfrentamientos con el juez son muy potentes y se mantienen en crecimiento, no solo porque así lo marca el guion, la interpretación por si sola figura como una historia independiente que puedes ver evolucionar a medida que el juicio avanza. Un manejo del foco delicado y sutil. Que hermosura. Es el premio que me ha dejado esta producción, Mark Rylance es un intérprete con todas las letras. ¿O alguien lo dudaba?

En cuanto a la forma en la que es llevada la historia, también estoy muy complacido. Sorkin nos muestra el pasado y el presente con un ritmo muy vivo que nos ayuda a dejar de lado la tensión del juicio, a excepción de los momentos en los que saca provecho de ella como en los constantes enfrentamientos de Seale con el Juez. Por cierto, vaya juez. Gracias Frank Langella.

La música está bien ubicada pero no destaca demasiado. Aprecio muchísimo como adjunción histórica las imágenes reales de los sucesos ocurridos durante la represión. Le agregan un peso dramático y documental muy importante a la película que a fin de cuentas quiere cumplir con la misión de educarnos, como toda buena obra de arte. Y Sacha Baron Cohen, él también es arte.

La guerra de Vietnam y sus consecuencias internas continua siendo una fuente muy abundante de buenas películas que dirigen su critica hacia el sistema político de la nación americana.  Sin embargo, esta maneja muchísimos temas importantes aparte del mencionado: La corrupción fiscal, la manipulación de los hechos en favor de la política, el siempre presente racismo en este país e incluso el sometimiento de la vocación de los funcionarios públicos con la condición de promoción o conservación de su empleo o su reputación. Esto último también es muy interesante y me he quedado con ganas de explorar un poco mas esta perspectiva que plantea el personaje interpretado por Josehp Gordon-Levit. No obstante, el nivel educativo del filme es muy importante en todos los sentidos. 

La película inspira y fluye bien a pesar de su duración. Lo único que, recomiendo, y esto no solo para esta película sino para cualquiera, es investigar un poco sobre el contexto en el que se desarrolla la historia antes de verla, sobre todo si se desconoce por completo, puesto que en ese caso sería muy difícil disfrutarla con profundidad. Valoro las lágrimas que derramé mirando ciertas escenas porque llegan a mí con un mensaje muy claro y las relaciono de forma inevitable con algunas realidades que se han desarrollado en mi país. Esto me llena de éxtasis, me hace sentir que valió cada centavo invertido porque el objetivo primordial se logró y con toda seguridad la recomiendo como una película importante por ver.

Si la viste (Disponible en Netflix) y no concuerdas con alguna de las conclusiones a las que llegué, por favor házmelo saber y dame unos años para pensar en la respuesta porque “Nunca me habían juzgado por mis ideales”.